LOS PROBLEMAS DEL CARRETE DE CASTING.

COMO EVITAR “PELUCAS” AL INICIARTE CON EL CARRETE DE CASTING.

El carrete de casting, también llamado de “tortuga” (por su forma de caparazón) o de tambor lateral, cuenta con importantes ventajas frente al de spining. Ventajas que hacen que el pescador deportivo, al ir perfeccionando en su técnica, lo utilice de manera habitual y relegue al de spining a momentos puntuales o técnicas concretas como el Drop Shot o Split Shot.

Su precisión en el lance, su alcance, la doble maneta para facilitar el agarre o su forma y pequeño tamaño lo han convertido en carrete por excelencia para la pesca de depredadores en agua dulce. En el caso de la pesca en mar, aunque ya hay buenos carretes en el mercado, el de spinning mantiene la supremacía. Sin embargo, el carrete de casting presenta un inconveniente, las temidas “pelucas” o “nidos de pájaro” en la línea. Ello es debido a que, al liberar el pick-up (seguro), el spool (bobina) gira libremente. Con la fuerza del lance y el arrastre del señuelo, la inercia hace que, si no está bien regulado, la velocidad de giro de la bobina sea mayor que la salida de la línea. Como consecuencia de ello, se acumula línea en el carrete que se enrolla sobre sí misma.

Cuanto menor sea el peso del cebo, mayor descompensación se produce y es más fácil la formación de la peluca. Con señuelos grandes, la velocidad de salida es mayor y es más fácil que se iguale a la de giro del spool. Detalle a tener en cuenta en las primeras prácticas. Aunque es un problema que con el tiempo desaparece, llegando a hacerse de manera casi espontánea, en los comienzos es una verdadera lata. Tanto por la pérdida de material, con el coste que supone en el caso de fluorocarbonos u otras líneas de calidad, como por que puede llegar a abortar nuestra jornada de pesca y terminar por desanimarnos en la práctica del casting. Es una de las preocupaciones del pescador novel y una de las principales razones por las que muchos no se deciden a dar el salto o lo abandonan. Para evitar esto o, al menos, para reducir las veces que pasa, debemos tener muy claro cómo funcionan los dos frenos del carrete de casting:

- FRENO MECÁNICO (son prácticamente iguales en todas las marcas y modelos): se sitúa debajo de la maneta y está formado por una rosca que gira en ambos sentidos con facilidad. Ejerce una presión directa sobre el eje de rotación de la bobina. Controla la fase inicial del lanzamiento, la salida y buena parte de la mitad del vuelo. Su correcto ajuste garantiza una salida regular y progresiva de la línea. Y su desajuste provoca que no salga línea porque está muy apretado y alcancemos muy poca distancia Que gire más rápido que la velocidad a la que sale el hilo y desenrolle hilo en la bobina. Esta acumulación es la que provoca la temida bola .

- FRENO MAGNÉTICO O CENTRÍFUGO (varía en función del fabricante). Controla la velocidad máxima a la que gira la bobina durante el lance, evitando que se pase de revoluciones en el tramo final. Se encuentra del lado opuesto a la manivela y, en ocasiones, oculto bajo una tapa que se abre con un sencillo pasador o pestaña. Los hay de dos tipos:

o FRENO CENTRIFUGO: retirada la tapa nos encontramos una rueda con pequeños pivotes alrededor llamados “pin”. Se trata de pequeñas fundas de plástico alojadas en una serie de ejes radiales (normalmente 6) con dos posibles posiciones: hacia fuera (tirando) o hacia dentro (apretando). Cuantos más estén hacia fuera, más frenada estará la bobina, y cuantos más estén hacia dentro, girará más libremente. Independientemente del número de pines en una u otra posición, su distribución debe ser simétrica.

o FRENO MAGNÉTICO: ruleta graduada situada del lado contrario de la manivela, en el caso de los 13 Fishing se encuentra alojada bajo la tapa. La escala va de 0 a 6 ó de 0 a 10 (según modelos, el CONCEPT “A” de 13 Fishing hasta 6) y se gira manualmente colocando el indicador en la posición deseada. Controla una serie de imanes de manera que, cuanto más alto es el número (6 ó 10), más cerca se encuentran de la bobina y más frenada estará y al contrario, en el “0” es cuanto más lejos se encuentren los imanes y más libre gire la bobina.

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En resumen, el mecánico para la salida y primera mitad del lance, y el magnético para la segunda mitad y el instante del contacto con el agua. Para conseguir un buen lance es necesario el correcto ajuste de ambos, el CALIBRADO. Las recomendaciones a tener en cuenta son:

Las fases del calibrado son:

1º.- Calibrado del freno mecánico.

- Aprieta el freno mecánico (bajo la manivela) casi al máximo.

- Abre el pick up y comprobarás que el peso del señuelo no es suficiente para hacer girar a la bobina.

- Cierra el pick up y afloja progresivamente el freno, muy poco a poco.

- A cada giro, abre el pick up y comprueba si suelta línea y el señuelo comienza a descender.

- Si ves que comienza a bajar con rapidez, cierra de inmediato el pick up o sufrirás una acumulación de hilo en la bobina con riesgo de que provoque una peluca.

- El punto óptimo es aquel en el que, al abrir el pick up, el señuelo baja, pero al tocar el suelo la bobina se frena. Aunque siempre se suelta algo de hilo, no llega a ser más de una o dos vueltas.

2º.- Calibrado del freno centrífugo o magnético:

- Aprieta el freno mecánico (bajo la manivela) casi al máximo.

- Abre el pick up y comprobarás que el peso del señuelo no es suficiente para hacer girar a la bobina.

- Cierra el pick up y afloja progresivamente el freno, muy poco a poco.

- A cada giro, abre el pick up y comprueba si suelta línea y el señuelo comienza a descender.

- Si ves que comienza a bajar con rapidez, cierra de inmediato el pick up o sufrirás una acumulación de hilo en la bobina con riesgo de que provoque una peluca.

- El punto óptimo es aquel en el que, al abrir el pick up, el señuelo baja, pero al tocar el suelo la bobina se frena. Aunque siempre se suelta algo de hilo, no llega a ser más de una o dos vueltas.

El dedo pulgar juega un papel clave, es recomendable mantenerlo sobre la línea, notando como sale pero casi sin llegar a apretarla. Esto permite controlar en todo momento como sale y realizar pequeños ajustes al posar el señuelo en el agua o frenar la bobina si notamos que se va acelerando. El control de esta maniobra sólo se consigue con práctica e, inevitablemente, la experiencia pasa por perder más de media docena de líneas.

ANÍMATE POR QUE…. CUANDO EMPIEZAS CON EL CASTING, YA NO HAY MARCHA ATRÁS.

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